¿Colchón duro o blando?

¿Colchón duro o blando?

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  Guías y manuales

A la hora de comprarse un colchón, antes de decidirse entre un colchón duro o blando, es muy importante tener en cuenta nuestras necesidades en función de nuestra anatomía, cuáles son las características principales de nuestro cuerpo y el de nuestra pareja, en el caso de que vayamos a compartir el futuro colchón.

Hoy en Dormia nos queremos centrar en los colchones duros para que podáis tener una referencia de a quién beneficia más positivamente este tipo de colchones, luego, claro está, todo queda en manos del gusto o las preferencias del comprador.

El colchón duro está especialmente diseñado para personas que cumplen una serie de características como, por ejemplo, que tengan una masa corporal alta, aproximadamente, que estén próximos o por encima de los 100kg.

Si, por ejemplo, padeces dolores óseos o musculares, el típico “me levanto con dolor de espalda”, en contra de lo que la gente suele pensar y el falso mito que se ha creado en torno a este tema, un colchón duro no es recomendable si tienes este tipo de dolencias.

De la misma forma, los colchones duros están pensados para personas de todos los rangos de edad, siendo más habituales en personas mayores y niños.

De todos modos y como se suele decir, todo tiene solución en esta vida, y si en su día adquiriste un colchón duro y con el paso del tiempo te has dado cuenta de que este no te beneficia en tu descanso y a tu anatomía, aun te queda una alternativa intermedia antes de cambiar de colchón y es el uso de un cubre colchón o toppers con el que podrás añadir a tu colchón aquellas características que le faltan como, por ejemplo, la firmeza de este.

Los colchones duros también están muy indicados para su uso en, por ejemplo, casas de alquiler donde pueda durar mucho más tiempo a pesar del tránsito de diferentes usuarios y, además, si el inquilino en cuestión no se encuentra lo suficientemente cómodo con el colchón, tendremos una solución fácil y económica, como comentábamos anteriormente, a través del uso de un topper viscoelastico con el que reducidermos la dureza del colchón, algo que no podriamos hacer de haber elegido un colchón blando.

A pesar de la alta durabilidad de estos colchones cuando son de buena calidad, no debemos olvidarnos nunca de un correcto cuidado de los colchones duros y protegerlos siempre de agentes externos con una funda de colchón que, a su vez, también protege al usuario del colchón.

Si con este artículo hemos conseguido despejar tus dudas frente a un colchón duro o blando, no dudes en pasar por nuestra sección de colchones en oferta para asegurarte de que tu compra no solo es perfecta para tu cuerpo y tu descanso sino también para tu bolsillo.

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